Protector solar, ¿lo conoces bien?

Protector solar, ¿lo conoces bien?

El etiquetado de los protectores solares aún resulta confuso para los consumidores. Sólo el 43% sabe que SPF (factor de protección solar) es la forma de determinar el grado de protección que otorga un filtro solar frente al cáncer de piel. Muchos de ellos ni siquiera conocen las siglas SPF. Así lo señala un pequeño estudio publicado este mes de junio en la revista JAMA Dermatology.

Hace tres años (2011), la Agencia Americana del Medicamento (FDA) anunció nuevas regulaciones para el etiquetado de las cremas solares, con el objetivo de enfatizar la protección contra los rayos ultravioleta de tipo A (se asocia al envejecimiento de la piel, también a las quemaduras) y B (relacionado con las quemaduras y el cáncer de piel), ahora conocido como ‘amplio espectro’.

Se trataba de que los consumidores comprendieran que no todos los productos son iguales y que supieran distinguir cuáles ofrecen mejor barrera contra los efectos dañinos de los radiación ultravioleta. Concretamente, son aquellos que llevan la etiqueta “amplio espectro’ y cuyo SPF es 15 o superior, información localizada en la parte frontal del bote. La parte de atrás, según la normativa, está destinada a indicar la forma adecuada de su uso y a subrayar que, junto con otras medidas de protección solar (como el uso de sombreros o limitar el tiempo de exposición al sol), pueden reducir el riesgo de cáncer de piel y envejecimiento prematuro de la piel. Precisamente en este lateral, los productos que afirmen su resistencia al agua deben indicar durante cuánto tiempo un usuario puede obtener el nivel de protección de SPF indicado mientras nada o suda. Se permiten dos tiempos en las etiquetas: 40 minutos y 80 minutos.

Sin embargo, tal y como señala una encuesta realizada en 114 pacientes estadounidenses, el porcentaje de personas que no tiene claros los detalles de la información que contiene el envase es notable.

Concienciados con la prevención, la mayoría de los participantes (93%) compraba filtro solar para prevenir quemaduras y cáncer de piel. A la hora de elegir uno, fundamentalmente optaban por el factor más alto (49,1%), la formulación más agradable de extender (47,4%) y por ser resistente al agua y al sudor (43%). Sólo el 34,2% compró un protector solar por su cualidad de ‘amplio espectro’, es decir, por preservar la piel de los rayos UVA y UVB.

“Menos de la mitad de los encuestados eran capaces de identificar correctamente en la etiqueta la terminología que indica hasta qué punto protege el artículo del cáncer de piel (37,7%), del fotoenvejecimiento (7%) y de las quemaduras (22,8%). En este punto, cabe señalar que, por ejemplo, los filtros que no son de ‘amplio espectro’ o cuyo SPF tiene valores entre 2 y 14 deben llevar una etiqueta de advertencia: “Alerta sobre el Cáncer de la Piel/Envejecimiento de la Piel: Pasar tiempo al sol aumenta su riesgo de cáncer de la piel y envejecimiento prematuro de la piel. Este producto ha demostrado que sólo evita las quemaduras solares, no el cáncer de la piel ni el envejecimiento prematuro de la piel”.

“Sólo el 43% conocía el significado y sentido de las siglas SPF“, remarca Roopal Kindu, uno de los autores de este trabajo, de la facultad de Medicina de Feinberg (Chicago, EEUU). Mientras que la mayoría asociaba los factores de SPF más altos con una protección mayor contra la quemaduras y los tumores dermatológicos, sólo el 28,9% sabía que dicha relación no confería protección directa en el fotoenvejecimiento de la piel.

En cuanto a las recomendaciones sobre la utilización de las cremas solares, “únicamente la mitad de los participantes sabía qué cantidad de filtro debían aplicarse en función del factor del producto”. Dados los datos, parece que “los cambios de etiquetado estipulados por la FDA continúan siendo confusos para los consumidores”, sugiere el artículo.

El interés por el cáncer de piel aumenta en verano

Por otro lado, la misma revista científica ha publicado una carta de investigación que subraya un interés creciente por el cáncer de piel durante los meses de verano. Así lo confirman Kyle Amber y su equipo, del Hospital MacNeal (Illinois, EEUU), a través de Google Trends, una herramienta que cuantifica el interés de la población por cualquier tema, mediante el análisis de todas las consultas de búsqueda de un término específico. En este caso concreto: ‘cáncer de piel’ y ‘melanoma’.

Tras haber analizado los resultados de cinco años (desde 2010 hasta 2014, ambos incluidos), observaron que el nivel de interés por esta enfermedad incrementaba durante el verano, aunque no se correlacionaba con la incidencia (los casos nuevos al año) ni la mortalidad que supone el melanoma, por lo que no se puede considerar un índice de detección temprana”, apunta Amber en el artículo.

El hecho de que el interés crezca en esta época del año, remarcan los autores, significa que éste podría ser el momento más adecuado y eficiente para poner en marcha iniciativas de salud pública”.

Fuente: elmundo.es

foto: Gente tomando el sol en la playa de la Barceloneta. EFE

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