Cáncer de pulmón, claves para reducir la mortalidad

Cáncer de pulmón, claves para reducir la mortalidad

El cáncer de pulmón se asocia invariablemente al fumar, y los enormes esfuerzos internacionales para reducir el tabaquismo han dado grandes frutos.

Sin embargo, el cigarrillo no es la única causa de cáncer de pulmón, y dejar de fumar no elimina de inmediato ni absolutamente el riesgo de sufrir esta enfermedad.

Es por eso que durante el mes de noviembre, Mes Internacional de Concientización sobre el Cáncer de Pulmón, especialistas y asociaciones de pacientes recordaron que es necesario estar atento a los síntomas, así como realizarse controles de rutina cuando sea necesario, a fin de detectar a tiempo esta enfermedad y tener un mejor pronóstico.

Claudia Bagnes, médica oncóloga a cargo del Servicio de Oncología del Hospital Tornú de la Ciudad de Buenos Aires, señaló que “actualmente se sabe que al realizar de tórax de baja dosis se puede diagnosticar el cáncer de pulmón en forma más temprana en pacientes fumadores”.

Por su parte, Claudio Martín, médico oncólogo a cargo del Área de Oncología del Hospital María Ferrer de la Ciudad de Buenos Aires, señaló que estos métodos “no se llevan a cabo” en su medio en forma rutinaria, y que el diagnóstico de la enfermedad “en el ámbito público, en general, lleva varios meses”, en tanto que “en el ámbito privado el tiempo es menor”.

Si de una forma abrupta aparecen síntomas como una tos irritativa que se agudiza y perdura en el tiempo, expectoración con sangre, sensación de falta de aire, dolor en el tórax, ronquera, dolor en los huesos o pérdida de peso sin razón aparente, es importante consultar con el médico.

No importa si se es o no fumador: más de 20 por ciento de los casos de cáncer de pulmón se producen en personas que nunca fumaron.

“Existe un número no despreciable de pacientes portadores de cáncer de pulmón que no han fumado nunca, o han fumado muy poco y han dejado ese hábito hace ya bastante tiempo antes del diagnóstico”, comentó Bagnes. De hecho, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2004 la contaminación ambiental fue la segunda causa más importante de esta enfermedad, con 165.000 muertes en todo el mundo. Las principales razones fueron la contaminación del aire exterior, el uso combustibles sólidos para cocinar y calefaccionar, y el tabaquismo pasivo o humo de segunda mano .

No obstante, el cáncer de pulmón suele desarrollarse sin presentar síntoma alguno (asintomático) hasta que la enfermedad ya se encuentra avanzada.

Es por eso que en materia de prevención, el primer paso es evitar los factores de riesgo tales como fumar, aspirar el humo de tabaco ambiental o la exposición a contaminación en el lugar de trabajo.

Además, en algunos países ya se recomiendan pruebas de detección de rutina para personas con mayor riesgo de padecer la enfermedad.

Uno de ellos consiste en una tomografía computada de baja intensidad, que ha demostrado reducir un 20% la mortalidad en personas entre 55 y 74 años fumadoras de al menos un paquete de cigarrillos por día durante 30 años. El sistema Medicare de salud pública de los Estados Unidos lo ha incluido, y se está analizando la evidencia clínica para su generalización en otras regiones, mientras que en la Argentina no está recomendada en forma rutinaria.

En cuanto al tratamiento, en los últimos años se produjeron hallazgos que han mejorado la perspectiva para quienes padecen esta enfermedad.

Por un lado, ya están disponibles nuevas opciones de tratamiento en estadios avanzados: bevacizumab, un antiangiogénico que inhibe la formación de vasos sanguíneos por parte del tumor, reduce el riesgo de progresión del cáncer de pulmón de células no pequeñas en estadíos avanzados, y erlotinib, perteneciente a una nueva clase de drogas que actúa sobre el receptor de factor de crecimiento epidérmico (EGFR), disminuye el crecimiento tumoral y se utiliza en cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado o metastásico. Además Roche presentó recientemente avances en terapias inmunológicas para el tratamiento de cáncer de pulmón.

Estudios con atezolizumab, una inmunoterapia biológica en desarrollo en cáncer de pulmón avanzado y cáncer de vejiga, mostraron una prolongación de la sobrevida mediana de 7,7 meses más en comparación con los pacientes que recibieron quimioterapia, con eventos adversos (EAs) consistentes con los observados en ensayos previos.

A su vez, ensayos con alectinib evidenciaron una reducción del tamaño de los tumores en casi la mitad de los pacientes con carcinoma pulmonar de células no pequeñas (CPCNP) avanzado ALK- positivo, con una tasa de respuesta de hasta un 69 % en las metástasis en el sistema nervioso central (SNC).

Bagnes enfatizó que “estamos avanzando en cuanto a lo que se llama medicina personalizada”.

“La misma consiste en poder diferenciar las distintas variedades de cáncer de pulmón, conocer mejor el enemigo, para poder combatirlo con mejores armas, armas más precisas”, indicó la especialista.

Desde alteraciones detectadas por estudios de biología molecular hasta el estudio del ambiente donde se encuentra el tumor y el rol del sistema inmune para atacarlo, los avances han permitido desarrollar nuevas drogas menos tóxicas que la quimioterapia- en ocasiones de administración por vía oral -, y de inmunoterapia contra el cáncer. Para mejorar la atención de paciente con presunto cáncer de pulmón, el doctor Martín concluyó que sería bueno contar con “mayor y más pronta accesibilidad a métodos diagnósticos; mejor acceso a métodos de estadificación y más rápido acceso a nuevas terapias”, entre las que se encuentran “terapias antiangiogénicas, terapias dirigidas e inmunoterapia”

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